Colsubsidio: las actividades de tipo social deberían cosechar más apoyos.

 

Luís Carlos Arango Vélez, director Administrativo de Colsubsidio, es un crítico de los teóricos que aseguran que la formalidad esta amenazada por los costos de los parafiscales dentro de los cuales está el 4% para las Cajas y que los mismos son responsables del desempleo y de la informalidad del país.

Los que así piensan, dice “miran estos dos factores como resultado de un solo aspecto, el del costo, sin tener en cuenta que el desempleo y la informalidad tienen raíces más profundas y otros temas a considerar como los factores de competitividad, de eficiencia empresarial, de mercado, de la formación tecnológica y laboral que brinden y de la situación económica local y global, no son tenidos en cuenta en sus análisis”.

Además, dice “Colombia tiene una baja redistribución del ingreso y una alta concentración de riqueza, que ataca la equidad, impide una mejor composición y oportunidades sociales y esta situación es responsable de que las empresas no desarrollen un mejor ámbito para alcanzar su objeto social”.

Bajo estos postulados, que no son nuevos dado su conocimiento en política social, Arango llegó al Consejo Directivo de Colsubsidio en junio de 1982 como miembro principal, época en que los servicios y aportes provenientes del 4% eran sólo para afiliados. Cuatro años después asumió la Dirección Administrativa y desde entonces es testigo de primer orden de la evolución del Sistema del Subsidio Familiar en Colombia.

“En este lapso el Sistema de Subsidio Familiar ha cambiado sustancialmente. Entre las normas que lo regulaban en 1982 y las de hoy, hay un abismo. En el 89, por ejemplo, se creó el Subsidio de Vivienda con tres prioridades: dar subsidio al trabajador de la Caja, a los de otras Cajas, y si quedaba alguna posibilidad beneficiaba a la comunidad en general. Luego vino la Ley 789 que en forma específica se refirió a los temas de seguridad social en que podíamos incursionar y sobre las obligaciones que adquirimos frente al concepto de la protección social”.

Hoy las cajas manejan los tres frentes y con los recursos del mismo 4% crearon el Fonede y Foniñez, entre muchos otros programas adicionales. “Esto es positivo porque nos ayuda a corregir muchas inequidades sociales, impulsa la solidaridad social y permite a las comunidades adquirir un mayor compromiso con su desarrollo”.

Igualmente, Arango dice que las Cajas se encuentran hoy en una situación de sándwich, cuando, por un lado, los gobiernos de turno los conminan a crear más campos de acción y, del otro, los empresarios les dicen que hacen demasiadas cosas. “Creo que las Cajas han mostrado resultados y han cumplido con altura sus funciones frente a un ente de vigilancia y control, y además hay que tener en cuenta que en un país con tantas necesidades, desarrollar actividades de tipo social debería cosechar más apoyos y menos quejas”.

Fortaleza educativa y cultural

Sobre la Caja, Arango dice que la gente identifica a Colsubsidio por diferentes aspectos: los supermercados, las droguerías, los centros de recreación, y en especial por el desarrollo cultural que adelanta tanto en el teatro Roberto Arias Pérez, como en su Museo de Arte y Cultura, que ofrece permanentes exposiciones en sala como también talleres, tertulias cineforos y una multiplicidad de actividades culturales.

Sin embargo, otra de sus fortalezas de la caja está en el área de educación, en donde Colsubsidio, con cuatro colegios propios, atiende 6.800 estudiantes, y a través de convenios de concesión con la Administración del Distrito capital, administra siete colegios con 13.000 alumnos. Además, ofrece bachillerato para adultos, donde 15.000 personas resuelven su situación de educación media y, de otro lado, brinda preparación para los exámenes de Estado que abarca más de dos mil cupos.

“Cada año graduamos a 1.200 bachilleres en nuestros colegios, calificados por el ICFES como concentraciones escolares de nivel superior muy alto y en donde, por ejemplo, desde hace tres años nuestros cuatro colegios adquirieron el sistema bilingüe con todas las herramientas tecnológicas posibles. También tenemos educación continuada con una participación en 2009 de 130 mil personas afiliadas o no, como resultado de diversos convenios con empresas que exigen cierta preparación para su personal”.

Y para redondear el proyecto escolar, Colsubsidio creó una corporación técnica y tecnológica con apoyo, con la asesoría de la empresa aeronáutica y aeroespacial europea para la defensa del aire y la cooperación del Ministerio de Educación de Francia. Esta institución entrará en operación en el segundo semestre de 2010.

Sin embargo para Luís Carlos Arango Vélez, el programa que mayores satisfacciones brinda a la Caja está relacionado con la promoción de la cultura y el arte, que se ha hecho fuerte en divulgación y formación cultural en la capital.

“Fuimos los primeros en tener un teatro con gran actividad cultural, donde el año pasado brindamos 230 funciones a las que asistieron 146.000 personas”.

Y con la red de bibliotecas rodantes, se atendieron cinco millones de estudiantes en Bogotá, mientras en alianza con la administración de Cundinamarca, y con recursos de Colsubsidio, se logró vincular 45 municipios con bibliotecas fijas y se crearon 104 cajas viajeras que van al resto de poblaciones del departamento.

Toda esta actividad, se desarrolla, dice Arango, sin abandonar su compromiso social a través del Fondo para la Atención Integral a la Niñez, Foniñez, con el que se ejecutaron 19.044 millones para programas infantiles. En asocio con la administración de Bogotá Colsubsidio administra diez jardines sociales, y con el departamento, ad ministra dos jardines en Cundinamarca con un población de 3.500 niños y 1.383 madres comunitarias, que adicionalmente. Se benefician con programas de bachillerato y capacitación técnica laboral.

Vivienda

El programa de mayor reconocimiento de Colsubsidio, inclusive con diversos premios nacionales e internacionales, es el de vivienda, que el año pasado alcanzó una inversión de 127 mil millones y entregó 13.340 subsidios.

Su proyecto bandera es la Ciudadela Colsubsidio de la calle 80, que con sus 14 mil viviendas se convirtió en modelo de construcción urbana mas futurista de Bogotá, porque en una sola área incluye colegio, sala cuna, centro comercial, centro médico, bibliotecas, y amplias zonas verdes.

En Bogotá, están en marcha los proyectos Valles, Prados y Senderos de Ipanema; Reserva y Bosque Tayrona; Nueva Tierra Grata; Condominios de Tierra Buena; El Porvenir; Rincón y Portal de Granada; Urbanización Ícarus; La Felicidad y Tejares.

En Cundinamarca, están la urbanización Villamaría, en Zipaquirá; La candelaria, en Cajicá; y la gran Ciudadela Colsubsidio Maiporé, en Soacha, en donde está prevista la construcción de 16 mil viviendas para trabajadores afiliados a la Caja de estratos 1, 2 y 3. El proyecto se inicia con dos mil viviendas y el desarrollo de obras complementarias como colegio, sala cuna, centro comercial, centro médico, biblioteca comunal, y se estudia la construcción de un hospital de propiedad de Colsubsidio.

Otros programas

En salud, Colsubsidio tiene una IPS dentro de la misma Caja con cuatro clínicas y 22 centros médicos, de los cuales dos son de su propiedad y seis en alianza. La EPS del régimen subsidiado con 232 mil afiliados activos y carnetizados de los niveles 1 y 2 del Sisbén. En cuanto a EPS del contributivo, Colsubsidio tiene el 50 por ciento de Famisanar que atiende 1’686.000 afiliados. Además es Socio de la Nueva EPS.

En cuanto a recreación, desde hace muchos años Colsubsidio implementó una importante infraestructura destinada a la recreación y al turismo de sus trabajadores afiliados que allí encuentran múltiples posibilidades de esparcimiento, descanso y prácticas de deporte.

Para esto dispone de cinco hoteles: dos en Girardot, dos en Paipa y uno en los Llanos. En Bogotá cuenta con tres clubes sociales, a los cuales el año pasado concurrieron 1’305.000 usuarios, ubicados en Bellavista, en la Autopista Norte con calle 195 y La Colina, situado en la Avenida Suba con Boyacá, todos con modernas instalaciones para la recreación como gimnasios, canchas de tenis, fútbol, piscinas y salones, entre otros servicios.

De otro lado está Piscilago, parque recreativo visitado por 840 mil personas por año que disfrutan igualmente de diversas atracciones acuáticas, diez piscinas y un vistoso zoológico conformado por animales en peligro de extinción, con los que se trabajan métodos de reproducción en cautiverio.

Los programas destinados a fortalecer planes de envejecimiento activo y saludable de Colsubsidio tuvieron el año pasado la participación de 38 mil pensionados y adultos mayores. “Este es un programa social exitoso que seguirá siempre siendo una prioridad en los cronogramas de trabajo de Colsubsidio”, destaca Arias.

En el tema del mercadeo social, reconocido ampliamente por usuarios afiliados y público en general, la Caja viene modernizando, mejorando y ampliando su red de 210 droguerías, 35 supermercados y tiendas, buscando competir con los mejores estándares de calidad y comodidad que exigen los nuevos parámetros del mercadeo social, programa que incluye ciudades intermedias de Cundinamarca como Girardot, Fusagasugá, La Mesa, Tocancipá, Funza, y próximamente Ubaté. El año pasado por este rubro, Colsubsidio obtuvo ventas por 705 mil millones de pesos.

Colsubsidio es socio del Fondo de Pensiones y Cesantías Protección S.A., de Finamérica, de la empresa Simple que maneja la información PILA, de la Nueva EPS y de Famisanar.

Portafolio de crédito

Colsubsidio

Con recursos propios, el año pasado Colsubsidio otorgó a trabajadores afiliados préstamos de libre inversión por 163 mil millones de pesos, a los que se sumaron 17 mil millones de pesos en crédito hipotecario a través de una línea exclusiva de Findeter.

Igualmente, a través de Finamérica, firma de la que es accionista, se otorgaron microcréditos especialmente dirigidos a personas de la economía informal.

Pensando en la comodidad de sus beneficiarios, Colsubsidio diseñó una tarjeta de afiliación multipropósito que entrega a cada uno de ellos y que incluye un determinado cupo para gastos, con la cual pueden hacer compras y pagos en las cadenas de supermercados, tiendas y droguerías, así como en centros recreativos, Piscilago, clubes y hoteles de la Caja. A dicha tarjeta mensualmente se le abona el Subsidio Familiar, que puede ser retirado en los cajeros automáticos propios de Colsubsidio.

“La tarjeta se ha convertido en un importante vehículo de integración del afiliado con su Caja, porque les permite acceder a todos sus servicios y a disfrutar de todos sus espacios, que en definitiva es la principal misión que nos hemos propuesto como promotores del desarrollo social del país”, puntualizó Luís Carlos Arango.

ASOCAJAS - Asociación Nacional de Cajas de Compensación Familiar
Tel. +571 323 27 65 - Fax. +571 340 59 24 - Calle 39 No. 19 -29 La Soledad - Bogotá - Colombia

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