Recreación y turismo social
Los servicios de recreación y turismo social de las Cajas de Compensación Familiar van desde una amplia infraestructura en centros vacacionales, centros urbanos, parques, gimnasios, hasta novedosas agencias de viajes, a donde los casi 6.5 millones de usuarios y los particulares pueden acudir para el disfrute de más de cien alternativas de esparcimiento.
La utilización de estos escenarios es de tal magnitud que el año pasado se registraron más de 64.4 millones de utilizaciones en los 225 centros recreacionales, vacacionales y parques asociados de las Cajas en todo el país.
En estos escenarios las Cajas tienen aproximadamente 350 piscinas abiertas al público provistos con los mejores sistemas de seguridad y salvavidas permanentes para garantizar la tranquilidad de sus usuarios.
Precisamente para hacer más gratos y seguros estos espacios, las Cajas han tenido que efectuar ingentes inversiones para someter a las zonas de piscinas de sus centros vacacionales y urbanos a las exigencias de la nueva ley sobre piscinas, sin embargo, hay que decirlo, por los tamaños de los recursos sus administradores han visto que requieren más tiempo para cumplir con la totalidad de las normas.
Pero no solamente las piscinas hacen parte de la oferta de recreación de las Cajas, también brindan oportunidades ejercitar mente y cuerpo, divertirse mientras alcanzan metas, desarrollar habilidades, interactuar entre sí y convertirse en parte activa de un equipo de trabajo.
En las Cajas somos conscientes de que el derecho constitucional a la recreación, la vivienda, la salud, y la educación, y muchos otros, además de ayudar a facilitar las condiciones de vida y de bienestar de los afiliados, cubren y garantizan la productividad laboral como una alternativa de uso inteligente que permita a los empleados generar resultados que optimizan y generan eficacia de los recursos productivos, financieros y tecnológicos de una empresa.
El efecto contrario se genera cuando no se logra ese equilibrio, cuando no buscamos esos espacios diferentes y no entendemos a la recreación como un aporte dignificante y complementario al desarrollo personal y social de los individuos, y cuando nos concentramos exclusivamente en el trabajo o en nuestros problemas personales o laborales. Es ahí cuando se manifiestan el estrés, la ansiedad, la depresión o se generan algunas enfermedades como gastritis, úlceras, alergias, asma, hipertensión arterial, angina, infarto, trastornos del sistema nervioso, dolores articulares crónicos, dolores musculares, calambres, y muchas otras dolencias que terminan por minar la salud.
Por todas estas razones, me permite invitar a todos nuestros afiliados al Sistema de Subsidio Familiar a aprovechar la infraestructura de recreación de las Cajas para avanzar en hechos reales de felicidad y calidad de vida.
ALVARO JOSE COBO SOTO
PRESIDENTE EJECUTIVO
